Hoy, como tantos otros días, debo mi sonrisa a ti

lunes, 30 de marzo de 2009

Esto es del grupo "Basta de reclamos irracionales para solucionar la inseguridad" (Facebook), que hizo mi compañero Pablito...a ver si pasan!!

Símplemente estoy harto de las exijencias inhertes que se escuchan por todos los medios posibles. ¿Realmente piensan que más penas y cárceles van a terminar con la droga, la ignorancia y la pobreza en general? Démonos cuenta, de una vez por todas, que el problema es de fondo y no de formas. ¿Hasta cuando vamos a seguir pidiendo cosas que HAN FRACASADO en todo el mundo? Es hora de soluciones diferentes y en serio. Ya que la cárcel es la solución de moda, ¿por qué se piensan que los internos salen peor de lo que entraron?, ¿sólo porque las prisiones están en malas condiciones? Esa sería la típica respuesta del que, o mira para otro lado, o no conoce qué ocurre ahí adentro: los penales son escuelas de delincuencia. ¿Cómo enseñar a vivir en libertad, precisamente, sin libertad? Los extremistas no desean quedar fuera del tema: "¡pena de muerte!" -gritan-. Me gustaría hacerles una pequeña apreciación: si la vida de una persona dispuesta a delinquir de semejante forma, lo hace efectivamente porque "no tiene nada que perder", imagínense si ahora sumamos el valor "vida" a ese "nada". Erúditos como Susana Giménez o Marcelo Tinelli, a pesar de estar justificados por la emoción del momento, creo se tendrían que replantear varios conceptos. ¿Vida por vida?, ¿robo por bienes?, ¿libertad por libertad?. Me parece que es más racional aplicar una pena que sirva y no una pena que vengue.. al menos lograremos algo más que simplemente castigar y dejar todo como está.

(Pablo Abel Ponse)

Lo que estamos buscando acá es una solución a la problemática de la inseguridad, no venganza. Una solución sociológica de un problema social, no un ajuste de cuentas. Entonces, la pregunta es: ¿puede la pena de muerte o la mano dura solucionar el problema de la inseguridad? La respuesta es no. En primer lugar, porque está comprobado que así no es: de todos los países en los que se intentó aplicar esto, en ninguno disminuyó el delito. En segundo lugar, porque entiendo que todos los actos de violencia tiene por contrapartida otro acto de violencia, física o no (hay cosas que duelen más que un golpe o una bala, que lastiman la moral o la dignidad). Entonces, si respondemos con un acto de violencia, vamos a tener otro acto de violencia en respuesta al nuestro, pero nunca una solución sociológica al problema social. Además, por otro lado, poniéndome en lugar de alguien que mata para robar o que se somete al paco o a cualquier tipo de droga destructiva, entiendo que lo hace como última opción, como algo de última instancia ("tengo lo que necesito para sobrevivir o me meten en cana"). Si a eso le agregamos la muerte, sería "tengo lo que necesito para sobrevivir o me matan". En consecuencia, se sometería a esas personas a que se enfrenten a una situación de efectiva última instancia, lo que provocaría que piensen menos las cosas antes de hacerlas.

(Leandro Iezzi)

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