Hoy, como tantos otros días, debo mi sonrisa a ti

martes, 10 de febrero de 2009


Si de felicidad hablamos no tardara en aparecer la palabra -dolor-, palabra que por lo general usamos como algo opuesto a la palabra -felicidad-. Abril Sosa dice que ''Para ser feliz solo debes entender que eres parte del dolor’’ ¿Cómo sabríamos que sentimos una cosa si no conociéramos la otra? ¿Cómo nos jactaríamos de estar felices si nunca hubiéramos sufrido? Y viceversa.Yo conocí a una persona que había sufrido demasiado, que había atravesado demasiados problemas y perdidas. Sin embargo esa persona parecía estar siempre alegre, siempre con ganas... siempre feliz. Quizá yo estaba triste por X cosa y esta persona me consolaba, cuando mis problemas al lado de los suyos no eran nada. Después entendí que esa persona (y esta es una comparación asquerosa) apreciaba mucho mas ciertas cosas que yo, que vivía momentos habituales de modo mucho más intenso que yo, que encontraba felicidad en cosas que yo no encontraba felicidad. O sea que el dolor te curte para que aprendas a vivir momentos de felicidad con la misma intensidad. No podríamos ser felices si nunca sufriéramos, si viviéramos en un estado de felicidad constante nuestras vidas serian demasiado vacías, lo que nos motiva es el deseo, la búsqueda de esa felicidad... Por ende la felicidad absoluta no existe, la felicidad es como una lluvia de estrellas fugaces a lo largo de la vida. Felicidades que como vienen se van, la cuestión es saber vivirlas y si se inmortalizan en la memoria pueden alimentarnos durante mucho tiempo.


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