Hoy, como tantos otros días, debo mi sonrisa a ti

jueves, 19 de febrero de 2009

Quizá puedo decirte que es el azar el culpable de todo y que esta noche estoy aquí, recostada a tu lado mientras sueñas por que el destino nos ha concedido conocernos, llenarte de besos y caricias timidas, volverme tan real como tú quieres que sea y volverte tan real como me lo permita mi añoranza. Tal vez en medio del intento de reencontrar en tí los motivos y la escencia de mi eterna búsqueda. Decirte a lo mejor, que la idea de buscar demasiadas respuestas sin antes hacerte las preguntas correctas no es buena, porque estoy casi segura que los resultados pueden ser confusos o contradictorios, incluso para tí que has logrado mirar lo más profundo de mi alma y me has atrapado en la oscuridad de tu mirar. Susurrarte al oido, que mires con detenimiento lo que te rodea, a veces el extrañar puede volverse relativo, porque puedes encontrarte y encontrarme en las cosas que amas. Tan solo cierra tus ojos, respira profundamente y déjate llevar por el silencio, por las noches, trata de alcanzar una estrella con las manos y siente en el viento mis caricias, te darás cuenta de que siempre he estado junto a tí. Tambien puedo asegurarte que esta noche sigo siendo yo, la misma en la eterna espera, buscando en la oscuridad de la noche, a través de mi ventana, la a inmensidad de tus ojos oscuros, con mis silencios que solo por hoy quieren dejar de serlo y con la esperanza de encontrar respuesta en esa mirada tuya, la misma que me da las ganas para seguir aquí...

No hay comentarios: