Hoy, como tantos otros días, debo mi sonrisa a ti

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Utopías

Las utopías como dice Eduardo Galeano. La utopía está en el horizonte. Me acerco más pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos, y el horizonte se aleja diez pasos más allá. Entonces uno se pregunta ¿Para que sirve la utopía si siempre se aleja? Para eso sirve, para caminar. Para tener una utopía hay que tener fe. Para creer que eso que deseamos es posible. Una utopía por definición es algo que no existe. Un puerto inalcanzable, pero necesario para viajar. La utopía es una llamada a la ilusión, al inconformismo, a la rebeldía, al compromiso. La utopía es una llamada a la esperanza. Por eso para cambiar el mundo es tan necesaria.
Tener una necesidad es útil. Nos pone en movimiento para satisfacer esa necesidad. Tener un deseo es más potente aun. Cuando deseamos algo con el alma, cada célula de nuestro cuerpo se esfuerza por lograrlo. Tener un sueño es algo de una fuerza casi sobre natural. Nos esforzamos durante días, meses, años por alcanzar ese sueño. Un sueño que nos puede cambiar la vida. Pero necesidades, deseos y sueños son pequeños al lado de la utopía. Tener una utopía es algo superior. Algo vital. Una necesidad, un deseo, un sueño pueden cambiar nuestra vida. Pero una utopía puede cambiar el mundo. Y para bien o para mal esa es la utopía de todos.

1 comentario:

Leandromlac dijo...

"no hay nada qe te impida creer en la utopía qe las cosas marcharan al fin mucho mejor..!"