Yo quiero un tiempo, un tiempo pequeño, estirarlo como un chicle y convertirlo en eterno. O mejor tomar tu vida y partirla en mil momentos, y llenarme los bolsillos de tus secretos y tus miedos.
Lo cierto es que lo que quiero es llevarme a todas partes todo lo que no conozco y que revuela en tus sesos, rebozarme en tus recuerdos, antes de ser parte de ellos transformarte transparente, y no morirme de celos.
No fabricarme fantasmas cuando me brindes silencios, ni convertir en delirio todo aquello que no entiendo.
A veces enciendo las luces de noche para no verme envuelto en mis propias tinieblas, abro las ventanas y respiro aire fresco que calme mi ansia, y no morirme de celos.
Es que no tengo remedio, da igual si te veo, tu ausencia me asusta, si estas tengo miedo.
¿Que hacer con mi vida si estoy hasta el cuello?
Solo quiero dormirme tranquilo y no morirme de celos...










No hay comentarios:
Publicar un comentario