Hoy, como tantos otros días, debo mi sonrisa a ti

sábado, 6 de diciembre de 2008


Cada vez que permite que un pensamiento negativo perdure en su mente, esta permitiendo que un instante de su vida se pierda para siempre. No espere que la alegría y la felicidad hagan acto de presencia. Haga que fluyan. Emane alegría y comprenderá lo que la alegría es. No preste atención a las circunstancias. Van y vienen. Deje que su alegría las trascienda y las transforme. Los problemas del día a día pronto serán historia. Usted tiene el privilegio de estar vivo y de poder trascender cualquier desilusión, sin importar cuán grave pueda ser. Una buena forma de comenzar es sonreir a cada persona con que entable conversación. Una sonrisa abierta, sincera, franca. Alegre el día a los demás. Usted será quien más se beneficie.

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